viernes, 19 de diciembre de 2014

"Zapatero a tus zapatos"

Se fotografían los momentos para tener una evidencia de lo que pasó, para ayudar a la memoria a recordar y revivir ese tiempo "placentero", por la misma razón se escribe de sucesos, buenos o malos, y algunos tan malos como las guerras... De las del nuevo tiempo 2014 que estamos viviendo no debería ser sorpresa, considero que todo ha sido a base de voluntades, porque éstas, no precisamente deben ser buenas.

Procopio de Cesarea, plasmó las guerras de Justiniano aquél emperador romano que consiguió varias victorias, se plasman con el fin de que no se reduzcan los hechos sobresalientes; y quizá sea uno de los motores también que me orillan a escribir, tal vez, la inquietud o la "voluntad" de aprender a hacerlo, y hacerlo no solo bien sino como los grandes, ¿y como se logra en un mundo caótico?. Empezando!

Es probable que en el futuro si el mundo se compone, podamos aportar un recuerdo de "algo" la escritura de cada uno de nosotros podría volverse el recuerdo justo de cierto hechos que en su momento consideramos importantes y sumamente provechosos para los hombres de hoy y para los vendrán en el futuro, eso, por si acaso el tiempo nos volviera a poner de nuevo en un trance similar. Aquí quiero puntualizar el tema tan globalizado y que siempre ha acompañado a la humanidad, y que esto sirva de recordatorio para cuando nos dispongamos a combatir cualquier circunstancia por algún beneficio nos remontemos a la exposición de un episodio histórico parecido, ese que nos revele que a generaciones anteriores el resultado de una circunstancia ya les sucedió, y que hacemos gala de la frase condenatoria "repetir el pasado".

Como a cada circunstancia le corresponde un hecho, es necesario que el hombre reconozca su virtudes, fortalezas y debilidades, y sin embargo, los atributos de los cuales no somos bendecidos, pueden fortalecerse por aquí la necesidad de la escritura, y aquí la necedad de las voluntades mal enfocadas, destinadas a empequeñecer un mundo fuerte, resulta necesario entender que como a la oratoria le corresponde el rigor, a la poesía las invenciones fantásticas y a la obra histórica la verdad.

Cómo un mentiroso pretende enseñar sobre la verdad, como un doctor enseñará de astrología?. Creo será así, como un investigador a sus libros. 

Aquí el inicio de algo... De qué?. Algo que genere en el lector un estado de plena conciencia sobre lo que se pretenderá ser. 

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